
tú Y yo
Me gustan las palabras de la gente.
Parece que se tocan, que se palpan.
Blas de Otero
Miro las palabras a la cara
y me parecen tan extrañamente humanas,
tan de carne y hueso
tan vivas,
que a veces pienso
que deslizándose desde la cumbre
nevada de la hoja,
abandonarán el valle de poemas
que las vio crecer.
Algunas, las preposiciones,
me rondan y me tientan
-preposiciones indecentes-,
otras, los verbos,
me dan hambre
porque el verbo se hizo carne
pero sin duda mis favoritas
son las conjunciones,
que como puentes
tendidos sobre el desaliento
acercan tu olvido y mi memoria
tu paso Y mi huella
tu alma Y mi pena
tú Y yo